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Esta pregunta tiene varias respuestas, según lo que quiere cada uno, y en la consulta creemos firmemente que el mayor responsable de tu salud eres tú, y que la decisión es tuya. Nosotros estamos aquí para que tengas toda la información posible para tomar una decisión adecuada. Si nos preguntas, también te diremos lo que nosotros creemos que es lo mejor para ti.

Si te parece, compartimos a continuación las 5 razones más comunes por las que la gente acude al quiropráctico.

  1. Alivio de molestias: la mayoría de las personas empiezan aquí. Algún tipo de dolor, incapacidad o síntoma que no consiguen superar y que desean que desaparezca.
  2. Corrección: a pesar de que muchas personas empiezan pensando sólo en el alivio de sus problemas, con el tiempo deciden hacer un trabajo más continuo para conseguir corregir problemas en la columna, y no quedarse solo con el alivio de la sintomatología.
  3. Mantenimiento: algunas personas, después de conseguir el alivio que van buscando y de corregir problemas ciertamente más crónicos, son conscientes de que estamos expuestos a estreses diarios y que con el día a día nuestro cuerpo se va “desgastando” poquito a poquito, y toman la decisión de mantener todos estos cambios conseguidos.
  4. Prevención y detección temprana de problemas: muchos de los problemas de columna son silenciosos. No nos dan síntomas hasta pasados, en muchas ocasiones, varios años. Poder detectar los problemas antes de que generen síntomas es una de las elecciones que hacen aquellas personas que han entendido que nuestra salud va más allá de cómo nos sentimos.
  5. Bienestar y optimización del cuerpo: esta es la razón por la que nosotros nos ajustamos y es nuestra recomendación y nuestro mayor deseo para todos vosotros. Que decidáis cuidaros para que vuestro cuerpo esté lo mejor posible. Que la intención detrás de cómo nos cuidamos, sea tener la mejor vida posible, disfrutar al máximo de lo que nos llega, y no estar solo pensando en evitar problemas en el futuro.

Para aclarar estas 5 razones, os voy a poner un ejemplo que nos va a ayudar a todos un poquito.

Imaginaros una chica de 30 años que acaba de sufrir un accidente de tráfico. Honestamente os digo que, lo notéis o no, los accidentes de tráfico son una de las fuentes más comunes de subluxación y de problemas de cuello en el futuro.  A veces no notamos los efectos hasta pasados 20 años, pero la verdad es que el problema empezó mucho antes que los síntomas…

Volvamos a la chica… 

  • Si su intención fuera el alivio, acudiría a la consulta para ajustarse y conseguir que el cuello dejara de dolerle. Por supuesto, si el accidente no hubiera generado síntomas, no vendría a la consulta. Muy probablemente el accidente le habría generado una subluxación, pero como no le duele, no presta atención a esa posibilidad. Es posible que la veamos dentro de unos años con desgastes, dificultados en el movimiento, hormigueo en los brazos, vértigos etc… todo consecuencias de alteraciones en las cervicales.
  • Si su objetivo fuera corregir posibles alteraciones de la columna,  la chica acudiría a la consulta hasta por ejemplo, recuperar la lordosis cervical, volver a mover el cuello como antes etc… Una vez conseguido eso, lo dejaría.
  •  Imaginaros que esta chica lleva cierto tiempo bajo cuidado quiropráctico. Independientemente de los síntomas o no, hemos conseguido ciertos cambios en su fisiología, y tras el accidente, un nuevo estrés físico, decide hacer el trabajo necesario para mantener aquellos cambios conseguidos. La intención está en mantenerse como está (que no es poco).
  • Esta chica es muy lista y sabe que los accidentes pueden generar problemas a largo plazo. Su intención es prevenir todos esos problemas así que decide, una vez más, hacer lo que haga falta para prevenir todos esos problemas que sabemos suelen ser consecuencia de los accidentes. Su intención es no solo mantener lo que ha conseguido hasta ahora, sino hacer lo que haga falta para evitar problemas en el futuro.
  • La última opción es la que nosotros recomendamos. La chica lleva un tiempo ajustándose en la consulta, permitiendo que su cuerpo funcione lo mejor posible y sacando el máximo rendimiento a su sistema nervioso. Tiene un accidente, y sabe que este nuevo estrés físico ha podido crear alguna subluxación, y sabe también que esas subluxaciones son aquellas que le impiden a su cuerpo trabajar al máximo, así que decide, una vez más, acudir a la consulta para eliminar todas esas interferencias y permitir que su cuerpo se recupere primero, y que vuelva a estar al máximo después. No solo quiere evitar problemas en el futuro, sino que su intención está en vivir lo mejor que pueda. 

¿Por qué la intención es importante?

Porque va a determinar la frecuencia de los ajustes y nuestras recomendaciones. Lo que nosotros os recomendamos está siempre basado en la quinta opción: lo que creemos que es necesario para que te sientas mejor, corrijamos, mantengamos y prevengamos… pero no quedarnos ahí, sino que podamos tener la mejor calidad de vida posible y que nuestro cuerpo vaya alcanzando niveles más altos de bienestar.

Todos somos distintos y necesitamos una frecuencia distinta. Nunca sabemos con exactitud lo que vas a necesitar, y nuestras recomendaciones siempre las basamos en lo que más habitualmente vemos que es necesario, pero por esa misma razón consideramos vital medir tu sistema nervioso cada vez que vienes… esa medición que hacemos en tu cuello, que nos ayuda a saber cómo vas evolucionando, si estamos en la frecuencia adecuada etc…

Tu salud es tu responsabilidad. Aquí estamos para ofrecerte toda la información que necesites para poder tomar la decisión que más te convenga. Nosotros recomendamos lo que creemos más conveniente y sabemos que la decisión es tuya, y siempre respetaremos el camino que elijas