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Los quiroprácticos son famosos por ayudar con los dolores de cuello y espalda. Debido a ello, la mayoría de la gente acaba en la consulta del quiropráctico pidiendo ayuda para dichos problemas. No obstante, aunque las personas pueden empezar a tratarse por ese motivo, muchas se quedan mucho después de que el dolor se haya ido. Incluso llevan a otros miembros de la familia a visitar al quiropráctico. Se dan cuenta de todos los demás beneficios que la quiropráctica puede aportar a su salud general.

Los quiroprácticos también tienen buena reputación por ayudar a aliviar el dolor corporal en general. Debido a ello, la mayoría de la gente acaba en la consulta del quiropráctico buscando ayuda para estos problemas. Afrontémoslo, cuanto sientes dolor, buscas la manera más rápida de salir de él.

Quien sufre un dolor acude en primer lugar a su médico, que determina si existe alguna causa orgánica, como un cáncer o infección, que lo explique. Si no hay una causa orgánica subyacente y el paciente sigue sintiendo dolor, es posible que acabe en la consulta del quiropráctico. Generalmente experimentan dolores crónicos, es decir, un dolor constante que no se ha curado dentro del tiempo esperado y que no ha respondido a las medidas habituales para controlarlo. En lugar de ser orgánico, su dolor viene de una alteración funcional. Y son los quiroprácticos quienes están familiarizados con estas alteraciones funcionales.

La gente se suele quedar sorprendida de que el quiropráctico ponga tanta atención en ajustar la columna cuando la persona ha venido con un dolor en el hombro, en el brazo o en el pie. Y se sienten igualmente sorprendidos cuando su dolor desaparece debido a los cuidados quiroprácticos. Puede parecer muy milagroso el hecho de que quitar presión a un nervio de la columna cervical, por ejemplo, haga desaparecer el dolor de la muñeca, pero es exactamente así como funciona la quiropráctica.

Aunque las personas puedan empezar el cuidado quiropráctico debido a un dolor, muchas de ellas continúan mucho después de que el dolor se haya ido y se hacen pacientes de por vida. Incluso llevan a sus familias a ver al quiropráctico. Se han dado cuenta de todos los demás beneficios que puede aportar a su salud general. La quiropráctica es genial para el dolor, pero también es buena para muchas otras cosas.

“Más años en su Vida y Más Vida en sus años”, Lynn Mcavenia