Español
Existen tres tipos de estrés: el emocional, el químico y el físico. Vivir en un estado emocional alterado es quizás lo más común en nuestra sociedad. Representa por lo menos el 90% de las quejas de las personas que entran en mi consulta: vidas familiares tóxicas, un empleo no gratificante, soledad, ansiedad, depresión…curiosamente, esta gente no suele ver la relación entre quejas físicas de su cuerpo y su estado emocional. Para la mayoría son dos temas totalmente distintos. No podrían estar más equivocados. Y mientras no cambie la situación, mientras vivamos en desacuerdo con lo que sentimos, en una situación de estrés emocional, el organismo se subluxará.La entrada de cualquier tipo de medicamento produce en el cuerpo estrés químico. Supone una entrada de un agente extraño que pone en movimiento a todo el cuerpo en una dirección que la inteligencia innata no ha dictado. Todo el cuerpo se pone en movimiento para combatirla. Y el cuerpo gasta mucha energía en ese proceso. Esta energía debería ser usada para combatir la enfermedad. Es un proceso estresante que subluxa a la persona.El estrés físico quizás es el fácil de entender. Si vivimos una vida física que va en contra de una vida saludable, pasará factura. La falta de actividad física adecuada es el problema número uno en los países desarrollados. Es de vital importancia que nos movamos continuamente. Sin ejercicio físico necesario para el buen funcionamiento del cuerpo, las toxinas se acumulan, las hormonas de bienestar no se producen y el cuerpo vive un estado de estrés físico por negligencia. Además, las malas posturas, las caídas y los golpes pueden impactar negativamente en el sistema nervioso, sobre todo si lo tenemos bastante saturado debido a otros tipos de estrés no asimilado.Todo lo contado anteriormente no significa que el estrés sea malo de por sí. Es importante recibir estímulos de nuestro entorno. Nuestra evolución, crecimiento y aprendizaje como seres humanos dependen de dos cosas: del nivel de estrés adecuado para podernos adaptar a él y de tener un organismo plástico que pueda asimilar una gran variedad de tipos de estrés. La quiropráctica desvelada, Tobias Goncharoff, D.C