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¿Sabes cómo a veces hablamos de vivir un poquito más desde dentro? Escuchando un poquito más al cuerpo y confiando y ¿“dejándole hacer”?

Es posible que a nivel práctico todavía te cueste entender a qué nos referimos. Lo entendemos, la verdad. Siendo sinceras, te reconoceremos que a nosotros nos costó tiempo entenderlo también .

Nos referimos a vivir un poquito más conectados con los mensajes que nos da el cuerpo. Es algo sencillo, la verdad, pero con un efecto profundo en nuestra vida y salud. De hecho, creemos que es lo único que realmente puede darnos la salud de verdad. Es cierto que, a veces, podemos necesitar cosas de fuera, medicaciones, o cualquier otra cosa que pueda afectar a cómo estamos, pero si realmente lo que buscamos es mejorar nuestra salud (en el sentido más amplio de la palabra) y nuestra calidad de vida, solo podemos hacer una cosa: ser conscientes de que la respuesta sólo la tenemos nosotros mismos, nadie nos va a resolver el asunto. Probablemente, ya tengamos dentro todo lo que nos hace falta…

Si es así, ¿por qué estamos donde estamos? Atascados, enfermos y muchas veces viviendo una vida que ni son llena ni nos gusta.

Pues porque no escuchamos, y muchas veces ni somos conscientes de que hay algo a lo que escuchar. Nacemos con ese instinto. Un niño escucha, sabe cuándo descansar, cuándo comer, cuándo beber, igual que los animales. Tenemos esa capacidad. Con el tiempo, y por cómo vivimos, esos sistemas se van sustituyendo por algo que creemos mucho mejor, pero que nunca sabrá lo que sabe el cuerpo: la mente. Empezamos a fiarnos más de la sociedad, de lo que se lleva (en salud también hay modas) y de lo que nos dice la vecina, y dejamos de confiar en nuestro propio cuerpo… conclusión: no escuchamos.

Pero hay buenas noticias. Nunca es tarde para empezar a escuchar de nuevo. Aquí van un par de sugerencias. Tu cuerpo lo notará  ¡¡ sin duda!!

1. Frena. Para ser consciente hay que tener tiempo para ser consciente. La mayoría de nosotros estamos cansados, con estrés y con la sensación de que no llegamos. El cuerpo avisa de muchas maneras… hazle caso y para.

2. Conecta con la naturaleza: pocas cosas dejarán que tu cuerpo descanse como un paseo por el monte o por la playa. A solas o en compañía, en silencio, observando lo que hay alrededor. Nada más. Siendo y sintiendo.

3. Escucha: El cuerpo avisa. El cansancio, los dolores, los síntomas en general,… no son más que señales que nos da el cuerpo. Es el lenguaje con el que se comunica con nosotros.

4. Se valiente: sinceramente, creo que todos somos conscientes de que tenemos esa vocecita gritándonos lo que deberíamos hacer… y a la que no le hacemos ni caso. Nos está gritando lo que nuestro cuerpo necesita. En un momento de relajación, hazte la pregunta: ¿Qué necesito para estar bien? Te sorprenderás de lo que oigas… las respuestas nos asustan y nos dan miedo… seamos honestos… si fuera fácil y divertido lo habríamos hecho ya, pero merece la pena. Aquello que tanto nos “chirría” es precisamente lo que tenemos que hacer y lo que más necesitamos . Para algunos será dejar de fumar, para otros beber más agua, para otros cambiar de trabajo, para otros ser honesto con esta persona a la que no le dices la verdad… cada uno sabemos¡ lo que tenemos que hacer!

5. Mantente conectado: No dejes nunca de escuchar al cuerpo. Cuanto más lo hagas, más fácil te resultará entender. Cuídale y te lo agradecerá

Y¿sabéis por qué os contamos todos esto?? Porque no hay mejor manera que conectarse con el cuerpo que el ajuste. Muchos de vosotros nos lo contáis: empezáis a vivir de una manera más consciente. Ese es el verdadero objetivo de la Quiropráctica y nuestro mayor deseo para vosotros, para vuestras familias y conocidos… bueno, honestamente… para¡¡¡ TODOS!!! ¿Os imagináis una sociedad en la que todos viviéramos un poco¿ más conscientes? Empieza contigo y conmigo siendo más conscientes y contagiando al resto ¡OS ESPERO!